¿Deberíamos abolir el amor?

¿Deberíamos abolir el amor?
Sìmbolo de la anarquìa relacional

Hola a todxs, y bienvenidxs sean a mi blog. Éste en un lugar que espero me pueda servir para aterrizar mis pensamientos y pulir mis habilidades de escritura. Si buscan un lugar donde puedan encontrar artículos hechos con un gran rigor académico y filosófico, este es el lugar equivocado. Este es un lugar que hice para escribir lo que siento y compartir mis (locas) ideas. Si aún así quieren acompañarme en este demente experimento, sería un placer. Para la primera publicación de este blog, quise escribir sobre un tema en el que he estado pensando mucho últimamente: el amor.

No es de extrañar que haya elegido el 14 de febrero para publicar este escrito, pues es el tan llamado “día del amor y la amistad”. No es una exageración decir que el amor parece ser una parte importante, sino fundamental, de nuestras vidas. La gente vive por amor, muere por amor, llora y ríe por amor. Si hay algún tema del que no puedes escapar en la vida moderna, es el amor. Con todo esto dicho, de seguro se preguntarán cuáles son mis opiniones sobre este tema, sobre todo con un una publicación con tan impactante título. Bueno, si no te molesta darme un poco de tu tiempo, me encantaría dar una explicación de mi punto de vista. Si después de leer todo esto crees que soy un loco que está sobre-pensando las cosas, pues… tal vez tengas razón.

El amor como constructo social

Primero, quiero plantear que el amor, como las demás emociones, son constructos sociales. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que el amor, como lo conocemos, existe sólo dentro de la imaginación colectiva. Como una propiedad emergente de la interacción de dos o más personas, el concepto del “amor” sólo puede llegar a existir bajo un acuerdo social.

Esto puede sonar impactante para algunas personas, pero no soy la única persona diciendo algo como esto. De hecho, hay toda una rama de la psicología llamada Constructivismo, la cual argumenta que nosotros somos los que interpretamos y damos sentido a la realidad. Esta interpretación es, por supuesto, influenciada por factores sociales y culturales, de modo que lo que conocemos como “emociones” son significados que le damos a ciertos estímulos.

Diciéndolo de otra manera, cuando miras o piensas en cierta persona, fisiológicamente puedes sentir varios estímulos. Quizá sea la liberación de ciertos químicos en tu cerebro, quizá sea una sensación en tu estómago, o quizá sea un cambio en tu ritmo cardíaco. Sea cuál sea el estímulo, somos nosotros los que le damos el significado de “amor”.

¿Para qué sirve el amor?

Si aceptamos que el amor es un constructo social, también podemos aceptar que, colectivamente, podemos cambiar o abolir completamente el concepto del amor. Con esto en mente, hay que preguntarnos: ¿para qué sirve el amor?, ¿qué ideales o expectativas le atribuimos a este sentimiento?, ¿qué queremos de este concepto como sociedad?

Sólo puedo hablar por mí, así que diré para lo que yo creo que sirve el amor, y para lo que yo creo que debería de servir. Yo soy una persona que cree en maximizar el bienestar humano y la felicidad humana. Soy muy utilitarista y pragmático en ese sentido. Por eso creo que es importante promover actitudes pro-sociales, ya que los humanos somos criaturas sociales y creo que en colectivo podemos lograr cosas impresionantes.

Aunque sé que el amor usualmente lleva consigo ideas pro-sociales, también he notado que tiene aspectos anti-sociales, en especial cuando se yuxtaponen las personas que amamos contra las personas que no amamos. Veo que esto crea un sentido de tribalismo entre las personas, es decir, una distinción entre un grupo interno y un grupo externo. Incluso entre las personas que amamos, creamos relaciones que jerarquizan nuestros vínculos con otras personas: unas relaciones son vistas como más importantes que otras, ya sea nuestrx novix sobre nuestros amigxs, o nuestra familia sobre el resto de la sociedad. Como ven, esto va más allá del amor romántico.

Con todo esto, nos debemos preguntar algo: ¿qué debería ser el amor?

Más allá del amor

Mentiría si dijera que estoy segurx de la respuesta a esa pregunta. Quizá esa es la razón por la que decidí publicar esto. Mi esperanza es poder rebotar estas ideas con personas que también les interesa este tema. Pero hay algo de lo que sí estoy segurx: en estos momentos tan precarios e inciertos, necesitamos reevaluar y reimaginar cómo nos relacionamos.

Una idea que me gustaría proponer es convertir el amor en algo inclusivo, en vez de exclusivo. Es decir, en vez de preguntarnos ¿por qué debería amar a esta persona?, que el amar a alguien sea la posicon por defecto, y luego preguntarnos ¿por qué no debería amar a esta persona?

Personalmente, me considero una persona agama, así que creo que la agamia ofrece muchas ideas interesantes que nos pueden servir para re-pensar nuestras relaciones. Quizá en otra ocasión haga una publicación sobre ese tema.

En fin, creo que tener este tipo de conversaciones va a ser cada vez más y más importante. Ya sea para reimaginar completamente el concepto del amor, o reemplazarlo con algo completamente nuevo. Algo que vaya más allá del amor.